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Objetivo

Birmania
 
 
 
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1985

       Las luces de color iluminan las dos alturas del escenario. Detrás y en alto, los teclados y la batería. Delante la guitarra, el bajo, la solista y los coros. Suenan los primeros acordes y comienza el espectáculo, comienzan los famosos “directos” de Objetivo Birmania.

     Yolanda, ahí está con su voz preciosa y cálida, con sus movimientos breves, con su sonrisa y con su fuerza. Graciosa y elegante con sus guantes y sombrero.

       Luis y Carlos, tranquilos y concentrados, unas veces elegantes con sus chaquetas, otras, informales con camisas alegres. Se cuelgan la guitarra y el bajo a la altura del axila creando un estilo diferente.

      Paco, sudoroso y con mucha movilidad, se recrea con los teclados. Vestido al unísono con Luis y Carlos.

     Javier, informal y divertido, casi siempre con su sombrero levemente encajado y echado hacia atrás, se zambulle entre platos, cajas, bombo y charles.

      Ana y Mónica, alma visual del grupo, se mueven con soltura por todo el escenario aportando pasión, entrega, color y erotismo; combinado con un vestuario excepcional, inigualable, divertido y atrevido.

     Si los grupos de la época eran aburridos, trascendentes y en ocasiones lúgubres, éste era todo lo contrario. Las actuaciones eran un puro entretenimiento para los sentidos. Había color, dinamismo, estética, alegría, baile y sensualidad, todo ello sin descuidar un ápice la calidad de voz y sonido.

     Pero toda esta puesta en escena puede ser cambiante. El grupo está lanzando continuamente unas vibraciones al público que son reflejadas por éste, vuelven de nuevo al grupo para caldear el escenario, para que Yolanda haga pequeños pases de baile con las birmettes mientras canta, para que Javier abandone la batería y micrófono en mano cante y baile, para que Luis y Carlos, junto con la voz de Javier y las birmettes hagan pequeñas coreografías mientras Yolanda se cambia de ropa, para que las birmettes puedan estar tanto a la derecha como a la izquierda, juntas o separadas, arriba o abajo, para que una vez que se ha cambiado Yolanda de atuendo, borde alguna balada mientras ahora Las birmettes se cambian la indumentaria...

     Esta estética, esta soltura y esta presencia en el escenario son fruto de los continuos ensayos, de tomarse la profesión muy en serio y de la propia esencia de nuestro septeto, que acompañados de la “corte de amigos” van creciendo profesionalmente. Todo se estudia minuciosamente y nada se deja al azar. Si es necesario se alquila alguna discoteca para preparar una actuación, y ante el dilema de ganar mucho dinero sin aportar nada al público, prefieren invertir sus beneficios económicos en ofrecer el mejor espectáculo músico-visual del momento.

     Los amigos tuvieron un papel muy relevante en el grupo, cada uno aportó lo que buenamente podía o sabía. Eran la pandilla de toda la vida que a todo ayudaba y que juntos se divertían en los ensayos del local de General Perón, en fiestas y en conciertos. Personajes como Kiko Fuentes, que lo mismo ayudaba con las letras que con la promoción. Fernando De France que ayudaba con los carteles o resolvía asuntos que a los chicos les resultaban incómodos. Sandra Serrano, simpática y dinámica, siempre dispuesta a todo. Sole Gabriel y Galán, seria y divertida que se metía por los improvisados camerinos a ayudar a las birmettes en los cambios de indumentaria. Miguel Morant, magnífica voz que ayudaba con las melodías y los coros. Martín Rollán (Epi), que siempre se podía contar con él para lo que fuera y que era como el fotógrafo oficioso del grupo.

     Muy escuchados los temas del primer LP, llega el momento de fabricar el segundo. Apenas hay tiempo para grabar por las contínuas galas que Pedro Caballero, como un mago, se sacaba de la chistera (hasta 120 este año). Nuestros protagonistas se enfrentan a un doble reto: uno, grabar un disco mejor que el anterior, y otro, sencillamente tener tiempo para grabarlo.

    Esta vez se elige el estudio Torres Sonido. Nuevamente con Julián Ruiz y Javier Losada como protagonistas. El resultado final con los arreglos y mezclas será parecido al del primer LP. Veintitantas canciones se prepararon para elegir una decena. De éstas una versión del célebre “I shot the sheriff” de Bob Marley, tratada con bastante humor, el resto de las diferentes composiciones son de los componentes del grupo..

     El LP tiene por título. “Todos los hombres son iguales”
El álbum llegó al puesto 21 en la lista de superventas de “El Gran Musical”
El 1º single “Baila para mí” fue número 1 durante dos semanas en  “los 40 Principales”
Se hizo un maxisingle de “Baila para mí”.
Un 2º single con el tema “En un rincón del corazón”. Tambien hubo maxisingle.
Un 3º single con el tema “Todos los hombres son iguales” (nueva grabación y remix). Tambien hubo maxisingle para este tema.
Un maxisingle del tema “Siroco” (edición especial para discotecas)

    En una fastuosa fiesta, el disco se presentará en Noviembre en la discoteca Pachá de Madrid.

    
  La popularidad del grupo va creciendo, y muy especialmente la de Las birmettes que aparecen en muchos reportajes escritos y fotográficos, incluso la revista Interviú les ofrece dinero para posar desnudas.. Son llamados a inauguraciones, actos sociales, reciben el premio “ Madrid 2” como figuras más representativas del mundo musical. Posan para revistas de salud, de moda, de informática, de cotilleos, de squash. Actúan en televisión en programas infantiles (La Bola de Cristal) y de mayores (La Edad de Oro). Gustan a todo el público, de cualquier edad y condición.

     Está finalizando el año. El agotamiento por la cantidad de galas, y la distribución sin una planificación geográfica coherente por parte del manager, será un factor determinante en lo que sucederá a partir de ahora.